Y no sé si seré sensato, lo que sé es que me cuesta un rato.. ….me cuesta tanto escucharte…

“Cuando oyes pero no escuchas a una persona pierdes la gran oportunidad de conocerla y detectar sus demandas.”

Encontré esta frase en twitter y me hizo reflexionar sobre lo poco que nos escuchamos los unos a los otros, tanto online como offline, tanto a nivel profesional como a nivel personal.

En twitter todo el mundo vuelva contenido, y muy poca gente lo lee y escucha…

Estamos en un mundo de sordos…pero no de personas que no tienen capacidad de escuchar, sino de gente que no quiere escuchar, personas que hacen oídos sordos a todo y a todos.

Ojalá hubiese un audífono que obligara a escuchar a todo el mundo, de esta forma todos nos comunicaríamos de forma más efectiva y seríamos más asertivos.

A nivel profesional es imposible ponerse de acuerdo con tus compañeros de trabajo, con tus superiores, con tus clientes o con tus posibles clientes si no es escuchamos. Es imposible adecuar nuestro trabajo o nuestras soluciones a las necesidades de nuestro cliente si no le escuchamos.

Es imposible comunicarse si no se escucha.

¿Por qué hay tantos sordos en el mundo? ¿Por qué hay tanta gente con tan poca capacidad de escucha?

Escuchar no es lo mismo que oír. Se puede oír pero no escuchar.

Esto quiere decir que el ser humano comunica, no solo con lo que dice, sino con lo que hace o expresa corporalmente.

Todo comunica, hasta la aparente ausencia de comunicación como puede ser un silencio nos está transmitiendo información.

Por lo que pensar que solo se comunica con el lenguaje es un error. La comunicación tiene varias vertientes como lenguaje, gestos, ademanes, respiración, movimientos oculares, tono de voz, en fin, el cuerpo siempre comunicará cualquier cosa que pensamos o sentimos. Ya sea de forma consciente o inconsciente.

Pongamos más atención cuando alguien se comunica con nosotros. Aprendamos a no solo escuchar, sino también a observar a la persona, esto nos puede comunicar mucho más que sus palabras.

EL SIGNIFICADO DE TU COMUNICACIÓN ES LA RESPUESTA QUE OBTIENES!

Dependiendo de la manera como te comuniques siempre habrá una reacción.

Normalmente nos quejamos de la actitud del otro sin pensar qué hice yo para que el otro respondiera con esa conducta.

Si no escuchamos, nadie nos escuchará.

Saber escuchar es uno de los principios más importantes y difíciles de todo el proceso comunicativo.

La falta de comunicación que se sufre hoy día se debe en gran parte a que no se sabe escuchar a los demás.

Se está más tiempo pendiente de las propias emisiones que se pierde la esencia de la comunicación, es decir, poner en común, compartir con los demás.

Existe la creencia errónea de que se escucha de forma automática, pero no es así.

Escuchar requiere un esfuerzo superior al que se hace al hablar y también del que se ejerce al escuchar sin interpretar lo que se oye.

La escucha activa significa escuchar y entender la comunicación desde el punto de vista del que habla.

La escucha activa se refiere a la habilidad de escuchar no sólo lo que la persona está expresando directamente, sino también los sentimientos, ideas o pensamientos que subyacen a lo que se está diciendo.

Elementos que facilitan la escucha activa:

  • Disposición psicológica: prepararse interiormente para escuchar.
  • Observar al otro: identificar el contenido de lo que dice, los objetivos y los sentimientos.
  • Expresar al otro que le escuchas con comunicación verbal (ya veo, umm, uh, etc.) y no verbal (contacto visual, gestos, inclinación del cuerpo, etc.).
  • Mostrar empatía: Escuchar activamente las emociones de los demás es tratar de “meternos en su lugar” y entender sus motivos.

Elementos que facilitan la escucha activa:

  • Parafrasear. Este concepto significa verificar o decir con las propias palabras lo que parece que el emisor acaba de decir. Un ejemplo de parafrasear puede ser: “Entonces, según veo, lo que pasaba era que…”, “¿Quieres decir que te sentiste…?”.
  • Emitir palabras de refuerzo o cumplidos. Pueden definirse como verbalizaciones que suponen un halago para la otra persona o refuerzan su discurso al transmitir que uno aprueba, está de acuerdo o comprende lo que se acaba de decir. Algunos ejemplos serían: “Esto es muy divertido”; “Me encanta hablar contigo” Otro tipo de frases menos directas sirven también para transmitir el interés por la conversación: “Bien”, “umm” o “¡Estupendo!”.
  • Resumir: Mediante esta habilidad informamos a la otra persona de nuestro grado de comprensión o de la necesidad de mayor aclaración. Expresiones de resumen serían:”Si no te he entendido mal…””O sea, que lo que me estás diciendo es…””A ver si te he entendido bien….”Expresiones de aclaración serían:”¿Es correcto?””¿Estoy en lo cierto?”

Cosas que no se deben hacer:

– Escucha selectiva: es muy fácil parar de escuchar por un tiempo si el tema es muy conocido por nosotros o aburrido. Pero de la misma manera es muy fácil que de esta manera sea muy fácil que pierdas una parte esencial del mensaje.

– No escuchar: una persona perezosa para escuchar es aquella que con anterioridad al mensaje ya lo ha clasificado como no interesante, demasiado técnico, aburrido o demasiado conocido, por lo que ya no va a escuchar.

– Interrupciones: las personas que interrumpen frecuentemente la persona que está tratando de comunicarnos algo porque han asumido que ya saben lo que esta persona va a decirles, por lo que dejar de escuchar

Lo importante no es escuchar lo que se dice, sino averiguar lo que se piensa. Juan Donoso Cortés

Si quieres ser sabio, piensa con inteligencia, escucha con atención y actúa con sabiduría. Anonimo.

Si escuchamos conseguimos comunicarnos de forma eficaz.

Escucha y te escucharán.

Escucha y conseguirás lo que quieras.

Escucha y triunfarás.

Escucha y te diferenciarás.

Escucha y aprenderás.

escucha

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